Descubren
que Teotihuacán estaba rodeada por barrios de
trabajadores de Mesoamérica
Alrededor de
2 mil conjuntos arquitectónicos amurallados rodeaban a
Teotihuacán y en ellos estaban incrustados por lo menos
un centenar de “barrios” en donde vivía gente
proveniente de varios puntos de Mesoamérica, la cual se
dedicaba a múltiples oficios en esa extensa periferia
del área monumental prehispánica.
Artesanos,
arquitectos, albañiles, lapidarios y fabricantes de
indumentaria habitaban en grandes manzanas, en donde
perfeccionaban el oficio que ejercían cotidianamente en
la colorida ciudad teotihuacana.
A unas
semanas de que inicie una nueva temporada de
investigaciones de campo en las inmediaciones de la zona
arqueológica, la especialista Verónica Ortega explica
que “90 por ciento de la extensión territorial de
Teotihuacán se encuentra debajo de los poblados y
municipios actuales, periféricos al sitio prehispánico.”
Tal
situación, dijo la arqueóloga, obliga a los
investigadores del Instituto Nacional de Antropología e
Historia (INAH) a realizar un registro del patrimonio
arqueológico que se encuentra fuera de la zona federal.
“La problemática radica en que muchos de esos terrenos
son de propiedad privada o comunal”, lamenta Ortega.
Teotihuacán,
a decir de la especialista del INAH, tuvo una extensión
de más de 22 kilómetros cuadrados en su época de mayor
esplendor. Tetitla y Tepantitla también son residencias
o barrios que han sido detectados en las cercanías del
centro ceremonial, de las dos pirámides y de la Calzada
de los Muertos.
Y las
evidencias arqueológicas arrojan que en La Ventilla
vivían los artesanos y guerreros; en Atetelco estaba la
escuela de los guerreros; Tetitla era el barrio de los
nobles, y a Tepantitla se le considera el paraíso de
Tláloc, en donde emerge el mural conocido como Tlalocan.
Fuente:
http://www.jornada.unam.mx/2008/06/16/index.php?section=cultura&article=a14n1cul