Campesinos de Venustiano
Carranza, Chiapas, exigen el cese del acoso militar
Tuxtla Gutiérrez, Chis.
Campesinos del municipio de Venustiano Carranza pidieron
detener las incursiones militares que desde el pasado 17
de julio ocurren en su comunidad. En esa fecha,
elementos del Ejército Mexicano cercaron la comunidad 28
de Junio, en donde permanecieron durante tres días.
Dijeron rastrear plantíos de droga, sin embargo, su
objetivo era buscar a dos líderes campesinos, a quienes
los servicios de inteligencia del país ubican como
comandantes del Ejército Popular Revolucionario (EPR).
José María Hernández,
uno de los campesinos agraviados, explicó que Bartolomé
de la Torre y otros de los campesinos a los que acusan
de pertenecer al grupo insurgente, huyeron a las
montañas cercanas, en donde hasta el momento permanecen,
ante el temor de ser detenidos. En la denuncia que
hicieron llegar a las organizaciones promotoras de los
derechos humanos, los labriegos militantes de la
Organización Campesina Emiliano Zapata (OCEZ) explican
que desde la madrugada del pasado jueves, los efectivos
llegaron a los poblados 28 de Junio, Chitama, El Limón,
Laguna Verde, 20 de Noviembre, San Isidro Los Laureles,
La Gloria, San José Grandeza, El Paraíso, El Puerto, San
Lázaro, La Cuchilla y San Caralampio Chapín, entre
otras.
“Instalaron un retén en
la entrada del poblado 28 de Junio, donde vive nuestro
compañero José María Hernández Martínez”, lugar ubicado
a unos 110 kilómetros de esta capital.
Los campesinos
explicaron que el retén está ubicado en el único camino
de acceso al poblado, y para dejarlos pasar exigen que
se identifiquen con su credencial de elector. “Nuestros
nombres los buscan en una lista especial que andan,
donde está el nombre de nuestros compañeros que acusan
de ser del EPR”, explicó uno de ellos.
Por ello, los
integrantes de la OCEZ temen ser detenidos, o que los
militares entren a sus poblados.
Apenas el 28 de agosto
del 2007, varias decenas de militares ingresaron
directamente al poblado, y exigieron a los lugareños que
les informaran “dónde estaba el campo de entrenamiento”,
dónde estaban los eperristas.
Desde entonces los
habitantes de este lugar viven con el constante temor de
que en su poblado se lleve a cabo algún operativo
para detener a sus compañeros.
Fuente:
http://www.jornada.unam.mx/2008/07/22/index.php?section=politica&article=011n1pol
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