Sobrexplotar
Tulum devastará el río subterráneo más grande del mundo
Tulum, QR.
Robbie Schmittner y Stephen Bogaerts lograron el 23 de
enero de 2007 conectar el sistema Aktun y el Nohoch Nah
Chiich, con lo cual demostraron que en la península de
Yucatán, muy cerca de la zona arqueológica de Tulum,
corre el río subterráneo más grande del mundo. Meses
después otros buzos, entre ellos un equipo alemán, se
internó en ese monstruo de 153 kilómetros de largo y
descubrieron algo más: una porción, aunque pequeña, está
contaminada con desechos orgánicos, particularmente
excremento humano.
Para todos,
especialistas y medios de comunicación, ha sido más
gráfico denominar al acuífero “río subterráneo”. En
realidad, dice la bióloga Estela Bolaños, residente en
Tulum desde hace nueve años y maestra en ciencias por la
Universidad Nacional Autónoma de México, lo que hay bajo
este suelo es un sistema de cuevas que durante una de
las últimas etapas de formación de la Tierra (después de
la caída del meteorito que impacto en la península de
Yucatán) se hundió y quedó por abajo del nivel del mar.
Por ello el sistema se alimenta de agua salada, que se
filtra desde la costa por las oquedades, y dulce, que se
trasmina de la lluvia.
“Este
acuífero es, por sus características, intrínsicamente
vulnerable a la contaminación. La masa de agua marina
ingresa por la costa a la península y llega hasta 110
kilómetros tierra adentro en el estado de Yucatán.”
El problema,
según Estela Bolaños, es que el centro urbano no cuenta
con drenaje y la porosidad del terreno hace que todo se
filtre; “es un tema urgente porque hay un porcentaje,
mínimo, un 2 o 3 por ciento del río subterráneo, en
ciertas zonas del casco urbano” que está contaminado.
Reconoce que se trata de excremento humano, pero
“estamos en un momento muy oportuno para detenerlo y
buscar soluciones”.
La migración
y el crecimiento acelerado a raíz de los nuevos
proyectos “es parte de la problemática social que
debemos prever. Es un asunto difícil. Ojalá haya una
planeación integral. Yo deseo que las cosas sean
diferentes a como se dieron en Cancún o Playa del
Carmen... voy a poner mi granito de arena para que esto
crezca. Algunos quisieran que esto se conservara, pero
el crecimiento es así, hay costos, es lamentable”.
Fuente:
http://www.jornada.unam.mx/2008/08/05/index.php?section=estados&article=030n1est