La obesidad aumenta
el riesgo para contraer el virus de hepatitis C
Las personas que padecen obesidad tienen más riesgo de infectarse con el
virus de hepatitis C y mayor posibilidad de que se les
complique y progrese a fibrosis, cirrosis, insuficiencia
hepática o cáncer de hígado, que pueden llevar a la
muerte debido a que tienen menores resultados en sus
tratamientos.
Otros factores para facilitar la complicación de la infección por
hepatitis C son el consumo de alcohol, la edad en el
momento de la infección, la coinfección con VIH o
hepatitis B, así como haberse sometido a un trasplante,
tener diabetes mellitus u otra enfermedad que disminuya
las defensas del organismo.
Vicente Madrid Marina, Director del Área de Infecciones Crónicas y Cáncer
del Centro de Investigaciones sobre Enfermedades
Infecciosas del Instituto Nacional de Salud Pública,
explicó que la hepatitis C es una enfermedad que
ocasiona inflamación del hígado y se adquiere por
transfusión de sangre, drogadicción intravenosa,
transmisión ocupacional y hemodiálisis.
En México, se estima que hay casi dos millones personas con hepatitis C,
la mayoría de 35 años o más. En el mundo se calculan
alrededor de 170 millones de casos, no obstante, al ser
una enfermedad que no da síntomas en su inicio, un alto
porcentaje lo desconoce.
El virus tarda de una a dos semanas para manifestarse en el organismo, de
ahí que cuando una persona cree haberse infectado, se le
deben hacer pruebas llamadas de PCR y repetirla a la
siguiente semana. Los síntomas comunes son malestar
general, fatiga, anorexia y en raras ocasiones piel
amarilla.
Fuente:
http://portal.salud.gob.mx/redirector?tipo=0&n_seccion=Boletines&seccion=2008-09-01_3528.html