Trece años cumple la
policía comunitaria de Guerrero
La policía comunitaria de Guerrero llega a su treceavo
aniversario más fuerte y más grande que nunca, aunque
sin recursos y con más de 40 órdenes de aprehensión en
su contra. Nació en los pueblos de estas regiones
mixtecas, tlapanecas y nahuas, en respuesta los actos
vandálicos que se incrementaban de manera alarmante sin
que las autoridades hicieran nada por detenerlos, pues
en muchos casos ellas mismas eran cómplices o
protagonistas de los delitos.
Su proyecto de autonomía, como el de las comunidades
zapatistas de Chiapas, no sigue manual alguno. Se
construye en el día a día y en la reflexión colectiva
que responde a los desafíos que van enfrentando. No son
indígenas que arrestan malhechores para ponerlos a
disposición de la justicia, como en un principio. Hoy
son una de las experiencias autonómicas más notables de
México, organizada desde y para los pueblos.
En 1995 eran apenas unas decenas de hombres organizados
al margen del Estado que vigilaban los caminos,
carreteras, veredas e incluso las mismas comunidades que
eran objeto de innumerables robos, asaltos, violaciones
sexuales y asesinatos. Poco a poco fueron creciendo en
legitimidad entre los pueblos y, paradójicamente,
también en carencias. Su negativa a incorporarse a los
cuerpos policiacos del estado y, con esto, perder
independencia los ha tenido en la mira de los gobiernos
en turno quienes, además de hostigarlos, les niegan el
reconocimiento de su autonomía.
Fuente:
http://cencos.org/es/node/19626/